*Su dieta debe ser rica en nutrientes que contienen las frutas, verduras y leguminosas

 

Hermosillo, Sonora, febrero 12 de 2019.- El tener una buena alimentación del menor durante el tratamiento contra el cáncer es de vital importancia para su recuperación, donde, dependiendo de cada caso en específico, se sugiere una dieta, señaló Martín Martínez.

 

El nutriológo del servicio de oncología del Hospital Infantil del Estado (HIES), resaltó que es doblemente importante la alimentación en un niño con cáncer, pues se va a tratar de revertir una mala alimentación, ya sea por bajo o alto peso, secundario a la condición patológica que padece.

 

“Es una atención nutricional personalizada por la condición variable, ya que en definitiva todos los pacientes oncológicos tienen efectos secundarios al tratamiento que van a afectar notablemente la nutrición”, comentó.

 

Su dieta, agregó, debe ser rica en nutrientes que contienen las frutas, verduras y leguminosas, aunque hay pacientes que por su condición requieren alimentación especial en higiene, sin irritantes, sin fibra y grasas.

 

En el caso de los niños que superaron el cáncer, señaló, se les pide que sigan con una alimentación saludable, los cuales en su mayoría se les sugiere dieta mediterránea, misma que excluye alimentos de origen animal y grasas saturadas, para que no se nutran las células cancerígenas que pudieran aún estar en sus cuerpos.

 

Aclaró que no se tiene establecido directamente que una mala alimentación provoque cáncer en los menores, pero que ésta se ve reflejada en los síntomas que arroja un niño cuando comienza con la enfermedad, como: no querer comer, pérdida de peso, náuseas, vómitos, depresión, fiebre e infecciones recurrentes.